Andando por los caminos de la conservación activa

Sobre los cenotes de la Ciénaga de Zapata, su primer viaje en barco y muchas experiencias de conservación de plantas, nos narra Edgardo en esta exploración por Cuba.

 

Fecha: 05/03/2019


Proyecto: Programa de Capacitación: apoyando la conservación de especies de árboles amenazadas.


Visitar a los voluntarios de Planta! siempre me enriquece. En busca de esas experiencias volvimos a ponernos la mochila al hombro. Mis compañeros de aventura son Enma, mi compañera en la vida y colega, e Ignacio, alumno de postgrado y discípulo de aventuras. Juntos salimos a recorrer Cuba e intercambiar con amigos ambientalistas sobre sus avances en proyectos de conservación de árboles. Visitamos cinco de ellos, enfocados en especies endémicas de árboles amenazados.

Uno de los proyectos visitados fue el de Armando Falcón, del que hablaremos en próximas entregas

Con este programa de capacitación y seguimiento, más allá de ayudar a los nuevos gestores de proyectos de conservación, siempre me parece que terminamos aprendiendo mucho nosotros. En todos los casos, esta visita informal pretendió entablar un debate constructivo y horizontal sobre la marcha de cada proyecto. Creo que sí podemos ayudarlos con algunos métodos y herramientas que quizá no conocen, pero el verdadero conocimiento sobre la especie y su entorno lo tienen ellos. Los protagonistas de esta historia son Yeniel Machado, Ernesto Palacio y Álvaro Fernández, quienes impulsan tres de los proyectos de conservación activa más interesantes del país.

En la ciénaga que enamora, los cenotes son el oasis

Yeniel es un ingeniero agrónomo santaclareño. Se apasionó con la Ciénaga de Zapata y gracias a la ayuda de unos amigos pudo irse a vivir hasta allá, donde empezó a interesarse por la conservación de árboles. Como parte de su proyecto se propuso utilizar la radio para sensibilizar a los pobladores en la importancia de la flora local. Así nació un programa de educación ambiental radial con horario fijo, muy escuchado en el poblado de Los Hondones, donde vive.

Enma debatiendo con Yeniel sus experiencias en el cultivo de la Behaimia cubensis

A Yeniel le apasiona la conservación de la Behaimia cubensis

Behaimia cubensis, la especie que él conserva, crece sobre el “diente de perro”, una roca calcárea tan afilada que dificulta el desplazamiento aun con calzado de campo. Al principio Yeniel se había propuesto recorrer 150 hectáreas en la búsqueda de individuos, pero con el 10 % cubierto ya sabe que este árbol solo crece en los alrededores de los cenotes, llamativas cavidades que albergan agua dulce. Así que Yeniel concentrará sus esfuerzos futuros en estos sitios, que parecen ser el oasis que busca la especie que lo enamora.

Viajar en bote – una experiencia increíble

Ernesto Palacio, dicharachero y hospitalario como sus coterráneos, vive en Cabo Cruz, pueblito de pescadores al sur de Oriente que tiene una sola calle y un faro famoso, en predios del Parque Nacional Desembarco del Granma. Él desarrolla un proyecto de conservación de Coccothrinax victorinii, palma exclusiva de allí y críticamente amenazada.

Ernesto Palacio desarrolla un proyecto de conservación de Coccothrinax victorinii en el Parque Nacional Desembarco del Granma

Para llegar a sus poblaciones fuimos en bote hasta Casimbas, un cayo de arena no habitado, muy vulnerable a inundaciones. El viaje se realizó por entre bellos canalizos de mangle rojo hasta salir a aguas del golfo de Guacanayabo. Ni Enma ni yo habíamos navegado nunca en bote, y haberlo hecho con la hermosa vista del faro de Cabo Cruz es algo que no olvidaremos. La difícil tarea de la conservación tiene también sus recompensas.

El viaje en bote fue nuestra primera experiencia y la vista del faro de Cabo Cruz no se olvidará en mucho tiempo.

Ernesto ha detectado que la especie enfrenta una fuerte depredación de sus semillas inmaduras cuya causa desconoce, lo que pudiera estar afectando su reproducción. Así que discutimos alternativas para paliar esta situación y develar la incógnita.

Álvaro hace magia en su vivero

El vivero de Álvaro en Las Tunas está lleno de nuevo de plántulas de Acacia roigii

Álvaro y sus niñas son protagonistas del reforzamiento poblacional de Acacia roigii

En Las Tunas, mucho me sorprendió el vivero de Álvaro, otra vez lleno de posturas de Acacia roigii tras la triste noticia de que los individuos que había plantado en la costa no se adaptaron y murieron. Ahora Álvaro está implementando un «endurecimiento» de las plantas antes de llevarlas al campo, periodo durante el cual les disminuye paulatinamente el riego evitando que “se críen como bitongas”.

 

Solo el amor y el espíritu de superación de Álvaro pueden sostener un esfuerzo así. Con potencial para trabajar en otras mil cosas, tal vez incluso más rentables, él no abandona su trabajo en la conservación. Ahora cursa la Maestría en Botánica del Jardín Botánico Nacional. Si antes fuimos su inspiración, ahora él nos inspira.

“El Programa de Capacitación de Planta! me ha permitido conocer a personas extraordinarias. Gente humilde, sencilla, con altos valores humanos y comprometida con hacer la diferencia en la conservación de la flora cubana.”

Edgardo Díaz

Asistente del Programa de Capacitación de Planta!

Profesor de la Universidad Central “Marta Abreu“de las Villas

De proyecto en proyecto anduvimos media Cuba en solo una semana y regresamos cargados de experiencias para la vida y para perfeccionar el programa de capacitación de Planta! No importan los kilómetros, siempre es poco el esfuerzo frente a estos hombres y mujeres que, desde un anónimo voluntariado, no se cansan de hacer la diferencia.

Un selfie es la única posibilidad de conocer a Ignacio, fiel compañero de aventura, chofer y fotógrafo de nuestra expedición

Enma y un servidor, unidos por amor y por el amor a la conservación